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Historia de la Ouija
La ouija (o guija) tiene un origen impreciso situado en la moda
espiritista que inundaba a Occidente a finales del siglo XIX y que dio
finalmente lugar a una patente registrada el 28 de mayo de 1890. No
está claro si los titulares inventaron realmente algo o simplemente
patentaron una de las muchas planchettes o tablas parlantes para
comunicarse con los espíritus que circulaban por Europa y América.
¡Descúbre Cómo realizar una sesión de Ouija. Contiene Cortometraje (Video)
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Cortometraje realizado por los alumnos de 2 curso de imagen del centro de estudios audiovisual CEV durante el 2006
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La teoría más extendida es que el funcionamiento de la ouija se debe al
llamado efecto ideomotor y está vinculada con la escritura automática y
otros fenómenos similares.
Se han presentado casos de personas que han intentado suicidarse o
matar a alguien tras una sesión con la ouija. También hay casos de
crímenes cometidos a raíz de una partida de dominó, y la ouija puede
influenciar mucho más tendencias esquizofrénicas.
Han existido variantes de la ouija utilizadas como medio de
investigación en psicología, como el «automatógrafo».
La Leyenda de la Ouija
La palabra Ouija parece venir de una mezcla germano-francesa que nos da
el propio término a definir. Oui (sí) y Ja (sí) son dos términos
análogos en sus correspondientes idiomas y no es más que una rotunda
afirmación, de ahí viene su nombre.
La Ouija es un tablero en el que se encuentran grabados y representados
todos los caracteres del alfabeto, los números de 0 a 9 y en un lugar
preferente el Si y el No. Este es el tablero básico con el que se suele
practicar la Ouija en nuestra sociedad y cultura, obviamente todo está
sujeto a modificaciones y otros practicantes añaden frases para acortar
el tiempo de formación del mensaje y hacer la sesión más rápida.
Como guía se utiliza una tablilla (planchette) acabada en punta o
flecha, una arandela o cualquier otro artefacto que pueda cumplir una
función señaladora. La Ouija más popular es aquella que se practica en
nuestra propia casa, dibujada sobre un papel y como planchette o
tablilla se utiliza un vaso.
Las sesiones de Ouija de practican normalmente en lugares muy
tranquilos alrededor de una mesa y con un mínimo de cuatro
participantes, lo cual no implica una norma general. Usualmente se
elige una habitación tranquila, no obstante, los más osados prefieren
practicarla en lugares abandonados, cementerios y otros tétricos
lugares que creen ambiente.
Preparación para la consulta de la Ouija
Algunos purifican el ambiente quemando incienso o plantas
aromáticas, otros invocan a los ángeles y santos guardianes, también
existen quienes hacen previamente una rueda de poder para cargar la
estancia de energía positiva que cubra el lugar de protección contra
malas influencias y contactos.
El contacto, tras una relajación mental de sus participantes
comienza con una pregunta, habitualmente la pregunta es: ¿hay alguien
ahí? y si hay respuesta comienzan las preguntas y respuestas entre los
participantes y la entidad contactada.
La tablilla se moverá indicando letra a letra el contenido final del
mensaje. En numerosas ocasiones es cualquiera de los participantes
quien de forma voluntaria o involuntaria, consciente o
inconscientemente mueve la tablilla y crea o tergiversa el mensaje, en
este caso el contacto no es real. Conviene confeccionar un diario de
incidencias de nuestras sesiones de Ouija para recurrir a él en caso de
duda o si contactamos con diferentes entidades.
Veracidad de los mensajes recibidos con la Ouija
Algunas personas se refieren a la Ouija como el tablero maldito, otras
hablan de fraudes, y se cuentan historias de la Ouija, buenas y malas,
casi siempre con el temor como telón de fondo. Existen una gran
variedad de historias relativas a la leyenda negra de la Ouija,
historias que han sembrado temor y creado miedos psicológicos entre sus
participantes; miedos que luego se manifiestan de la forma más
insospechada.
Creer en la veracidad de los mensajes recibidos con la Ouija es una
cuestión de fe, cierto es que en muchas ocasiones, la entidad
contactada parece conocernos bastante bien. También es posible, y
sucede en muchos casos, que la entidad contactada sea en realidad uno
de los participantes a la sesión.
En las sesiones de Ouija se suele contactar con diferentes entidades,
unas dicen ser espíritus desencarnados que tratan de comunicar algo a
sus familiares, otras dicen ser entidades extraterrestres con claro
contenido ecologista- pacificadora y en otras el contactado es una
entidad de otra dimensión.
No obstante, en numerosas ocasiones el contacto se debe a que el mensaje de la supuesta entidad es en realidad el mensaje
de uno de los participantes o que simplemente la sugestión del mismo
hace que psicoquinéticamente se mueva la tablilla.
Consejos prácticos a quienes se inician en la Ouija:
• No permitir practicar a menores.
•
Tranquilidad mental.
•
No dejarse llevar por los mensajes de lo que debería ser un juego. Las
fuerzas elementales, los desencarnados o
los espíritus, son entidades que moran entre los tableros de la Ouija;
pero quizás el verdadero peligro está dentro de nuestras propias mentes.
Contactos en la sesión de Ouija
Un paso de gigante en el estudio y comprensión de la fenomenología
ouija sería poder contestar a la siguiente pregunta: ¿realmente en una
sesión ouija se contacta con verdaderas entidades, como pueden ser
extraterrestres, intraterrestres, espíritus, etc. o, por el contrario,
todo se reduce a una broma pesada de nuestra mente?
Naturalmente no es nada fácil poder contestar a esta pregunta y, para
que se comprenda claramente la complejidad del tema, voy a hacer un
repaso de los principales tipos de supuestas entidades que suelen
manifestarse en las comunicaciones ouija aunque, eso sí, no se pueda
abarcar toda la variada casuística que suele presentarse en dichas
sesiones.
A) Parece ser que podemos conectar y extraer información de nosotros
mismos, es decir podemos tener acceso a la información que subyace en
las capas más profundas de nuestro cerebro y que, por algún mecanismo
aún desconocido por nosotros y alimentado por las energías puestas en
juego en la sesión ouija, es transferida del subconsciente al
consciente, aflorando en nuestra mente aunque de manera incomprensible
para nosotros.
Si tenemos en cuenta que en las sesiones ouija los participantes
quedan unidos energéticamente entre sí mediante el dedo que hace
contacto con el testigo, podríamos lanzar como hipótesis de trabajo que
en ellas nuestro cerebro funciona con una capacidad notablemente
superior a lo que lo hace habitualmente, poniendo en juego un tipo de
energía desconocida por nosotros y que sería la responsable no sólo de
que del subconsciente pueda pasar información al consciente sino de
que, en general, la comunicación telepática se haga posible.
B) Otra posibilidad de conexión y comunicación es con el inconsciente
colectivo o registro akhásico. Para intentar razonar esta forma de
extraer información podemos suponer que cada persona es un pequeño
terminal informático de un gigantesco macro ordenador astral (por
llamarlo de alguna forma), de manera que todo lo que haga , piense o
diga una persona no se pierde sino que queda guardado en la memoria del
macro ordenador.
Sería algo parecido a lo que es capaz de hacer nuestro pequeño
equipo informático de casa pero, eso sí, proyectándolo a nivel cósmico.
De esta manera, las energías que entran en juego en una sesión ouija
serían capaces de abrir, en determinadas ocasiones, esta macrocarpeta o
registro akhásico donde permanece guardado absolutamente todo lo
acontecido en nuestro planeta desde que empezó a manifestarse sobre él
la primera forma de vida.
C) Las comunicaciones telepáticas, vía tablero ouija, con otro
terrestre también son numerosas e importantes. Está claro que nosotros
conectamos con el subconsciente de esta persona, mientras que su
consciente quedaba totalmente al margen de lo que acontecía en la
sesión.
D) Los contactos y comunicados con supuestas entidades extraterrestres
también se ponen de manifiesto en las sesiones ouija. Unos
extraterrestres dicen venir de galaxias muy lejanas y desconocidas por
nosotros; otros dicen venir de lugares más próximos a la tierra, pero
prácticamente todos ellos dicen tener bases en los planetas de nuestro
sistema solar, en la cara oculta de la luna e, incluso, en las simas
más profundas de nuestros mares.
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